El segundo sexo
Simone de Beauvoir
(Capítulo 01 y 02)
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DATOS DEL LIBRO
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Título del libro
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El
segundo sexo (capítulo 01 y 02)
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Género
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Ensayo
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Cantidad de páginas
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22
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Valoración
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5/5
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DATOS DEL AUTOR
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Nombre
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Simone
de Beauvoir
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Nacionalidad
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Francesa
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Fecha de nacimiento
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9 de
enero de 1908
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UN HITO de su vida o de la época en que vivió
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Beauvoir nació en una familia adinerada en
la capital de Francia; Paris. Fue educada en una escuela católica con su
hermana Helene de Beauvoir.
Después
de la primera guerra mundial, su familia se vio envuelta en una bancarrota
financiera, por lo que, a Simone, se le dio la oportunidad de comenzar a
estudiar, para “ganarse la vida”.
A
mediados de su vida adolescente, la idea que inspiró a su feminismo fue el
hecho de que ella nació mujer, y a la vez, su padre le comentaba que él
deseaba haber tenido un hijo y que ella tenía un “cerebro de hombre”. Lo que la llevó a desear experimentar y
encontrar una respuesta a la pregunta ¿Qué significa realmente ser una mujer?
Fue
pareja del filósofo Jean Paul Sartre y fue amante de Claude Lanzmann.
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RESUMEN
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La mujer no nace, se hace; la mujer se ve moldeada por lo que la
sociedad y su familia le impone.
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Las mujeres son presas (de forma física, no psicológica) de su
condición biológica y por eso son consideradas inferiores ante la vista de
los hombres.
·
Una humana, un tipo diferente de hembra, es aquella que más sufre ante
su desarrollo biológico, si tiende a oponerse ante su naturaleza impuesta; La
menstruación, la lactancia, el parto y la pubertad resultan increíblemente
dolorosas si la mujer no pretende ser madre ni quiere verse confinada a esas
labores.
·
Una mujer, es considerada inferior, ya que su desarrollo biológico,
desde una vista exterior afecta a su desarrollo con el mundo exterior.
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Sus cambios de humor en el ciclo menstrual se deben netamente a una
condición biológica y a la falta de sales minerales, tales como el calcio y
el hierro. Pero desde una vista externa, la sociedad y los hombres pensaban
que las mujeres sufrían de problemas psicológicos durante ese periodo de
tiempo.
·
Su condición biológica le impide realizarse completamente como mujer
(en el contexto en el que fue escrito el libro) ya que, de la mujer se espera
que sea madre, que procree y se arraigue a sus labores biológicas.
·
A diferencia de los niños, las niñas no poseen un “juguete natural”
Los hombres poseen el pene como tal., las mujeres no poseen uno, por lo que
se le entrega una muñeca para que cree un alter ego a partir de ella.
·
Socialmente, biológicamente y fraternalmente se le otorga un rol; lo
que debe hacer, hasta que limites puede pensar y como se debe comportar.
·
Se la obliga a quedarse entre mujeres, sin darle la posibilidad a la
niña de pensar más allá de lo establecido.
·
La mujer no es inferior, ni por su biología, ni psicología. Ha sido
percibida de esa forma, debido a la falta de oportunidades que se le han
entregado y la forma en que se la concibe como una hembra (nada más) por
naturaleza establecida.
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COMENTARIO
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El
segundo sexo, de Simone de Beauvoir es un ensayo realmente avanzado para la
época en la que fue escrito., presenta temas que en aquella época eran
impensados de hablar, por lo que lo hace un ensayo digno de admirar. La inteligencia
e incluso, la valentía de Beauvoir es extraordinaria, al escribir un ensayo revolucionario
para esos tiempos, considerando que fue publicado en 1949.
El
primer aspecto que me llamó la atención fue como en el primer capítulo Beauvoir
se centra en explicar los comportamientos de la mujer, debido a su condición biológica.
Los explica a partir de los efectos del ciclo menstrual, y lo que provocan en
su psicología y su comportamiento con los demás, tratando de esclarecer, que
la mujer no es de ninguna manera inferior, subordinada o menos capaz que los
hombres debido a la biología a la que su cuerpo se les ha impuesto por
naturaleza. Es decir, el ciclo menstrual provoca una falta de minerales y
sales en el cuerpo, lo que produce una hipertrofia en la hipófisis, que
comienza a secretar una serie abundante de hormonas, lo que explica los humores
fluctuantes en la mujer durante su periodo menstrual; llanto, ataques de
risa, ansiedad y enojo.
“Durante
toda la menstruación, aumenta el metabolismo basal. Disminuye el número de
glóbulos rojos; sin embargo, la sangre transporta sustancias generalmente
conservadas en reserva en los tejidos, particularmente sales de calcio; la
presencia de esas sales reacciona sobre el ovario, sobre el tiroides, que se
hipertrofia (…) las glándulas provoca una gran fragilidad nerviosa: el
sistema central es afectado; a menudo
hay
cefalea, y el sistema vegetativo reacciona con exageración: hay disminución
del control automático por el sistema central, lo que libera reflejos,
complejos convulsivos, y se traduce en un humor muy inestable; la mujer se
muestra más emotiva, más nerviosa, más irritable que de costumbre, y puede
presentar trastornos psíquicos graves.”
Todo
esto, como un argumento que demuestra que las mujeres de ninguna forma poseen
problemas psicológicos (aun que existen excepciones) que les impidan
trabajar, desarrollarse o integrarse a la sociedad como mujeres. Por lo que incluso
durante los días del periodo menstrual, son capaces de trabajar y desenvolverse
con otros.
En otro
ámbito biológico, que se arraiga a la mujer, es el hecho de que a la mujer su
biología se le ha sido impuesta. Lo quiera o no, la mujer se ve obligada a
sufrir los cambios que suceden en su cuerpo, que se prepara para la llegada (o
no) de un bebé. Con esto quiere decir que, a las mujeres biológicamente nunca
se les entrega una opción, quieran o no procrear vida, están obligadas a
sufrir sangrados, dolores de útero y el crecimiento de las glándulas
mamarias. Debido a esto, a la mujer se le ha otorgado un papel fijo, ya que
no hay forma de escapar de su biología; el de procrear vida, y, por
consiguiente, dedicarse a la crianza de sus niños. Mientras que los hombres,
no tienen problemas para desarrollarse en la sociedad; no se espera que
tengan hijos, y si los tiene, no tiene que necesariamente cuidarlos., no
tiene que sufrir un ciclo biológico impuesto ni es juzgado por ello. Por lo que,
a la mujer, la posición de inferior ha sido impuesta por su biología y no se
le entregan las mismas oportunidades que al hombre.
“He ahí
la conclusión más chocante de este examen: de todas las hembras mamíferas, ella
es la más profundamente alienada y la que más violentamente rechaza esta alienación;
en ninguna de ellas es más imperiosa ni más difícilmente aceptada la
esclavización del organismo a la función reproductora: crisis de pubertad y
de menopausia, «maldición» mensual, largo y a menudo difícil embarazo, parto
doloroso y en ocasiones peligroso, enfermedades, accidentes, son
características de la hembra humana (…)
Si se
la compara con el macho, este aparece como un ser infinitamente privilegiado:
su existencia genital no contraría su vida personal, que se desarrolla de
manera continua, sin crisis, y, generalmente, sin accidentes. Por término
medio, las mujeres viven más tiempo, pero están enfermas con mucha mayor
frecuencia y hay numerosos períodos durante los cuales no disponen de sí
mismas.”
Otro
aspecto que me, me fascinó, es como se refiere a que las mujeres, pueden
incluso llegar a ser el tercer sexo, una vez llegada a la menopausia, la
mujer no es considerada como tal, ya que no cumple su función biológica. Entonces,
surge una gran intriga, ¿Qué es realmente una mujer? Si ha dejado de cumplir
su función biológica, y psicológicamente es igual al hombre, ¿Cuál es su sexo
una vez que tenga la menopausia?, ¿Un inter-sexo? ¿Un hombre?
La
respuesta, es complicada, ya que la figura de la mujer se ve moldeada por la
sociedad y su “deber biológico”, por lo que, se puede concluir que la mujer
posee un segundo sexo; que no ha sido definido por nadie, que escapa de su estándar
de “mujer” y ese sexo es producto de las decisiones personales que tome la
mujer sobre si misma; sobre su cuerpo, su mente y sus capacidades.
“Entonces
la mujer se halla libre de las servidumbres de la hembra; no es comparable a
un eunuco, porque su vitalidad está intacta, pero ya no es presa
de
potencias que la desbordan, y coincide consigo misma. Se ha dicho, a veces,
que las mujeres de cierta edad constituían un «tercer sexo», y, en efecto, no
son machos, pero ya no son hembras tampoco; y frecuentemente esta autonomía
fisiológica se traduce en una salud, un equilibrio y un vigor que no poseían
antes.”
Su
tesis se presenta en que, la mujer se ve moldeada por la sociedad, tanto por
la vista que tienen los demás por sobre su “deber biológico” y los alter egos
que se le obligan a crear; a la mujer se le entrega una muñeca, para que cree
su propia imagen a partir de ella, evitando que piense por si sola o forme
una imagen a su propio gusto.
La
mujer nace biológicamente, pero nunca debería verse oprimida ni inferior a
nadie más debido a su condición, de la que, muchas veces, su cuerpo intenta
rechazar.
“Es de
notar que este acontecimiento adopta la figura de una crisis, no sin
resistencia deja el cuerpo de la mujer que la especie se instale en ella, y
ese combate la debilita y pone en peligro: antes de la pubertad, mueren aproximadamente
tantos niños como niñas; desde los catorce hasta los dieciséis años, mueren 128
niñas por cada 100 niños, y entre los dieciocho y veinte años, 105 muchachas
por cada 100 muchachos”
Su base
se arraiga en el alter ego que las niñas deben formar a partir de la muñeca,
y como esto se puede evidenciar hasta el día de hoy; como las mujeres buscan
cumplir una figura impuesta, ya sea de forma física o de comportamiento.
Es
decir, ocupan ropa de moda, bajan de peso, se moldean a los que se espera de
ellas.
Ocupa
numerosas garantías, como, por ejemplo, en la sociedad, la integración de la
mujer sigue siendo menor a la del hombre. Las oportunidades son menos, debido
a esta visión arcaica que se posee de la mujer, incluso, un tipo de repulsión
y hostilidad hacia su condición biológica, por la que, por ejemplo, en una
entrevista de trabajo se le sigue preguntando a las mujeres si desean tener
hijos, pero a los hombres no., como si su condición biológica la
imposibilitara de librarse de aquel destino.
“El
término «hembra» es peyorativo, no porque enraíce a la mujer en la
Naturaleza, sino porque la confina en su sexo; y si este sexo le parece al
hombre despreciable y enemigo hasta en las bestias inocentes, ello se
debe,
evidentemente, a la inquieta hostilidad que en él suscita la mujer; sin
embargo, quiere encontrar en la biología una justificación a ese sentimiento.
La palabra hembra conjura en su mente una zarabanda de imágenes: un enorme
óvulo redondo atrapa y castra al ágil espermatozoide; monstruosa y ahíta, la
reina de los termes impera sobre los machos esclavizados (…)
Inerte,
impaciente, ladina, estúpida, insensible, lúbrica, feroz y humillada, el
hombre
proyecta en la mujer a todas las hembras a la vez.”
Me
pareció un ensayo increíble, y muy avanzado para su época. Puedo relacionarlo
mucho con mi vida personal, ya que, específicamente en estos tiempos en Chile,
el feminismo ha surgido de forma casi abrupta. Por lo que, me siento muy
conforme, con el hecho de que este ensayo me ha ayudado a educarme sobre el
tema y entender la situación actual de las mujeres en mi país.
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VOCABULARIO
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1. Peyorativo: Que transmite una
connotación negativa de desprecio o poco respeto.
2. Matriz: Útero o matriz, el
órgano de la gestación del aparato reproductor femenino.
3. Confinar: Desterrar a una
persona a un lugar determinado que se convierte de forma obligatoria en su
residencia habitual y de donde no puede salir.
4. Suscitar: Promover o favorecer
algo que implica, generalmente, agitación u oposición.
5. Zarabanda: Baile antiguo de
ritmo vivo muy popular en Europa durante los siglos XVI y XVII.
6. Ahíta: Que está cansado o
molesto.
7. Termes: Insecto del orden de
los isópteros, que suele vivir en colonias en la madera, de la que se
alimenta, o bajo tierra, construyendo grandes nidos.
8. Ladina: Que actúa con astucia y disimulo para
conseguir lo que se propone.
9. Dimorfismo: variaciones en la
fisonomía externa, como forma, coloración o tamaño, entre machos y hembras de
una misma especie. Se presenta en la mayoría de las especies, en mayor o
menor grado.
10. Contingente: la contingencia es
el modo de ser de lo que no es necesario ni imposible, sino que puede ser o
no ser el caso.
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